El Ragtime fue creado por intérpretes itinerantes profesionales en las tabernas y burdeles durante los años siguientes a la guerra civil norteamericana. Aunque estos primeros músicos carecían de estudios, el género alcanzó su plenitud con pianistas formados musicalmente en la tradición clásica, hasta el punto de que algunas de sus composiciones sólo podían ser tocadas correctamente por un virtuoso.

Joplin, James P. Scott y otros muchos pianistas de Ragtime se veían a si mismos como compositores serios en la tradición clásica, y consideraban su música apropiada para la sala de conciertos. Joplin llegó a componer una ambiciosa ópera, y Johnson escribió varias piezas para orquesta, muchas de ellas de gran dificultad técnica incluso para músicos de formación clásica.